Columnas

Sobre el saludo de beso

Desde la mamá y psicóloga que soy, estoy en contra de obligar, insistir o propiciar que los niños y niñas acepten besos, abrazos o caricias si es que no desean hacerlo. Y no es algo antojadizo, simplemente aceptar estas prácticas no sólo expone a nuestros niños, también significa cosificarlos y no considerarlos como un otro; un ser humano en desarrollo que tiene gustos propios, preferencias y que también puede tener temores o rechazos qué hay que considerar. Respetar los límites que naturalmente establecen nuestros hijos les enseña a valorar y cuidar de su cuerpo y previene que silencien situaciones de acoso o abuso a las que pudieran estar expuestos, pues están más preparados para identificar y expresar situaciones que les hagan sentir incómodos o vulnerados.

Si se trata de educarlos, siempre podemos enseñarles a saludar con la mano o con una frase si es que ya saben a hablar. También pueden saludar de un beso si lo desean, el tema aquí es respetar su forma natural de relacionarse con los otros.

Este es un tema que debemos concientizar como adultos, pues somos nosotros los que podemos generar un cambio: acerquémonos con respeto a los niños, evaluemos si se siente a gusto o no con nuestra presencia y si no es así, saludémoslos con la mano, con una sonrisa o una frase amistosa. No cuesta tanto empatizar con ellos; recordemos y conectémonos con el niño que fuimos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s